I Festival Dando VIDA a la MUERTE, porque la muerte importa

«Nunca he hecho Sofrología. ¿Y si no sé hacerlo bien?»
«¿Tendré que contar mi vida?»
«¿Será como una terapia?»
«¿Y si no consigo relajarme?»
Si alguna vez te has hecho alguna de estas preguntas, quiero decirte algo antes de empezar: no necesitas saber nada sobre Sofrología para beneficiarte de ella.
Solo necesitas venir como estás. Con tus prisas, tus preocupaciones, tu cansancio o tus nervios. Ese será el mejor punto de partida.
Lo que suele ocurrir antes de pedir una sesión
La mayoría de las personas no llegan a una sesión de Sofrología porque un día se despiertan pensando: «Hoy voy a probar la Sofrología».
Llegan porque llevan demasiado tiempo sintiendo que algo no va bien.
Se despiertan cansadas. Viven con la sensación de que siempre les falta tiempo. Les cuesta desconectar. Sienten que el estrés forma parte de su rutina y, poco a poco, dejan de reconocerse.
Muchas mujeres me dicen frases como:
-
«Estoy agotada».
-
«No me da la vida».
-
«Solo trabajo, cuido de mi familia y cuando termina el día ya no queda nada para mí».
Quizá tú también te has sentido así alguna vez.
¿Qué ocurre cuando llegas a la sesión?
Lo primero que quiero que sepas es que no tienes que demostrar nada.
No tienes que relajarte. No tienes que dejar la mente en blanco. No tienes que hacerlo perfecto.
Simplemente llegas y empezamos desde ahí.
Cada persona llega con una historia diferente y, por eso, cada proceso también lo es.
Antes de realizar cualquier práctica, dedicamos unos minutos a hablar. Quiero conocerte y entender qué te está preocupando, cómo te estás sintiendo y qué esperas conseguir.
Porque, más allá de la técnica, lo importante eres tú.
Después empezamos a escuchar al cuerpo. Vivimos tan deprisa que muchas veces dejamos de percibir cómo estamos realmente.
Durante la sesión utilizamos técnicas sencillas de respiración, relajación dinámica y visualización que te ayudan a conectar con tu cuerpo, tus sensaciones y tu respiración.
No se trata de dejar de pensar. Se trata de cambiar el foco: de pasar, poco a poco, del ruido constante de la mente a la experiencia de sentir el cuerpo.
Y ahí empieza a ocurrir algo muy bonito. Muchas personas descubren que, en solo unos minutos, pueden experimentar una sensación de calma que hacía mucho tiempo que no sentían.
¿Y si no consigo relajarme?
Es una de las preguntas que más escucho. Y la respuesta siempre es la misma:
No pasa nada.
La Sofrología no consiste en obligarte a relajarte. Cada sesión es un entrenamiento amable. Hay días en los que sentirás mucha calma. Otros, simplemente notarás que respiras un poco mejor.
Y habrá días en los que lo único importante será haberte regalado ese espacio para ti. Todo forma parte del proceso.
Lo que puede cambiar después de varias sesiones
Cada persona vive la experiencia de una manera distinta. Pero muchas de las mujeres que acompaño coinciden en algo: empiezan a sentirse diferentes también fuera de la consulta.
Una de ellas me dijo:
«Antes saltaba por cualquier cosa. Ahora me siento mucho más tranquila y la gente que me rodea también lo nota».
Otra compartía:
«Ahora tengo más herramientas para gestionar la ansiedad y afrontar los momentos difíciles».
No son cambios mágicos. Son el resultado de aprender, poco a poco, a escuchar el cuerpo y la mente, gestionar mejor el estrés y cultivar una sensación de mayor bienestar.
Cada proceso es único y no sustituye la atención médica o psicológica cuando esta sea necesaria.
Las preguntas que más me hacen antes de venir
¿Tengo que hablar de mi vida?
Solo compartirás aquello que quieras compartir. La sesión es un espacio seguro, sin juicios y donde siempre se respetarán tus tiempos.
¿Es como una terapia psicológica?
No. La Sofrología es una disciplina que trabaja a través de la respiración, el movimiento suave, la relajación dinámica y la vivencia consciente del cuerpo. Puede complementar otros procesos de acompañamiento, pero tiene su propia metodología.
¿Y si nunca he hecho algo parecido?
No necesitas experiencia previa. Las prácticas son sencillas y están adaptadas a cada persona.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende de cada situación y del objetivo que quieras alcanzar. Hay personas que buscan aprender herramientas para gestionar un momento concreto y otras desean incorporar la Sofrología como un hábito de bienestar en su vida.
Lo importante no es la rapidez, sino construir un cambio que puedas mantener en el tiempo. En la primera sesión podremos valorar juntas qué tipo de acompañamiento te puede venir mejor.
Mucho más que aprender una técnica
Con frecuencia pensamos que cuidarnos requiere disponer de horas libres. Pero la realidad es otra.
Muchas mujeres descubren en las sesiones que no necesitaban una hora. Necesitaban darse permiso.
Permiso para respirar. Para escuchar cómo estaban. Para dejar de sostenerlo todo durante un rato.
Y descubrir que unos minutos de práctica pueden cambiar la forma en la que afrontan el resto del día.
Porque la Sofrología no busca que escapes de tu vida. Busca que puedas vivirla con más serenidad, más presencia y más bienestar.
¿Te gustaría probar una sesión?
Si llevas tiempo sintiéndote agotada, te cuesta desconectar o simplemente sientes que necesitas volver a dedicarte un espacio, estaré encantada de acompañarte.
Podemos tener una primera sesión para conocernos, resolver tus dudas y valorar juntas si la Sofrología es lo que necesitas en este momento.
Y si considero que otra profesional puede ayudarte mejor, también te lo diré con total honestidad.
Mi objetivo no es que hagas una sesión. Mi objetivo es que encuentres el acompañamiento que realmente necesitas para volver a sonreír.
Si quieres un acompañamiento más continuado
Si después de esa primera toma de contacto sientes que te apetece profundizar, puedo explicarte cómo funciona Serenamente Tú, mi acompañamiento individual personalizado. Se realiza de forma presencial o en modalidad online directa conmigo, no a través de la plataforma.
ENLACE CONTEXTUAL Enlazar “Serenamente Tú” a la página de servicios correspondiente.
¿Te ha ayudado el artículo?
Me gusta mucho el sentido del Festival. Me gustaría seguirlo en la distancia. Ya me dirás cómo. Suerte con ello. Los conferenciantes son de lujo… Un saludo
Hola Carmen,
Me alegro de que te guste.
Si quieres saber si en tu zona va a haber algo presencial puedes mandarme un email a oihana@oihanapenades.com. Todo lo que vaya a ser por streaming, en cuanto lo sepa os lo digo.
Un abrazo,
Oihana
Me ha encantado la información tan clara de todos y cada uno de los aspectos del Festival. Gracias
Muchas gracias Isabel, me alegro de que te haya gustado.
Un abrazo,
Oihana
Hola , me gustaría inscribirme .
Hola Marcela, muchísimas gracias por tu interés. Las actividades en común van a ser vía streaming y las demás son locales. Si quieres mándame un email para decirme de dónde eres y te paso la info de ese lugar. Puedes escribirme a oihana@oihanapenades.com.
Un abrazo,
Oihana
Gracias Oihana esta todo tan claro juntos llegamos mas lejos para el binestar de los demas.. Gracias soy mienbro de esta tribu de 12 mujere muy contenta.
Hola Catalina,
Gracias a ti por ser parte de este movimiento que va a aportar un gran granito de arena y por vuestra generosidad. Un abrazo.