Cómo gestionar la soledad en un proceso de duelo

Cuando estás pasando por un proceso de duelo por la pérdida de un ser querido te puede venir miedo a sentirte en soledad, sobre todo si la persona que ha fallecido es tu pareja.

Es un sentimiento como de abandono, ya que sientes que esa persona “te ha abandonado”.

Te vienen a la cabeza pensamientos como “¿Por qué te has ido?”, “¿Por qué me has dejado sola?”, “¿Y qué hago yo ahora sin ti?” Los sentimientos de soledad, estar sin rumbo, en abandono… son muy comunes.

¿Qué hago para no sentir esta soledad?

Como siempre te digo, es importante que mires hacia dentro y sientas esa soledad. Transita por ella y reflexiona sobre cómo te sientes, qué sientes, dónde lo sientes… Y hazte las siguientes preguntas: “¿Para qué vienes?”, “¿De qué quieres avisarme?”, “¿Qué hago contigo?”.

Descubre qué es lo que quiere decirte esa soledad. Una vez descubierto, va a ser más fácil seguir adelante en tu proceso de duelo. Pero si no lo descubres, no te preocupes, es normal porque estás pasando por un momento lleno de altibajos y emociones. No es fácil serenar la mente para poder reflexionar.

Aprovecha los momentos en los que sientas esa soledad para ir a tu “cueva”, llorar si lo necesitas y escribir sobre lo que viene a tu mente y a tu cuerpo. Puede que de repente te vengan respuestas.

Esa soledad puede mostrarte nuevos caminos por los que puedes ir. Puede que se hayan terminado algunos de los caminos por los que estabas yendo hasta ahora, pero si abres bien los ojos, puede que te des cuenta de que la vida te ha abierto otros nuevos.

Estos momentos pueden ser de utilidad ya que son tu espacio, donde haces y dices lo que quieres. Pero no debes dejar que esa soledad se convierta en aislamiento. Cuando ese querer estar sola o solo se alarga en el tiempo y tu malestar o dolor no cesa debes tener cuidado porque puede convertirse en un problema.

¿Cómo salgo de este aislamiento?

Si detectas que la soledad se está convirtiendo en aislamiento y ves que has creado un muro entre tú y tu entorno (familia y amistades), vas por buen camino: lo has detectado. El siguiente paso es hacer frente a ese aislamiento.

Si por el contrario has detectado ese aislamiento, pero no eres capaz de salir de esa sensación, pide ayuda profesional. Puede que necesites un impulso para salir.

¿Cómo salgo?

Para salir tienes que encontrar los pasos que te ayuden. Busca dentro de ti qué es lo que puedes hacer sin forzarte demasiado. Te pongo a continuación cosas que puedes empezar a hacer, lo más importante es que te respetes y que tengas paciencia:

  • Queda con una o dos personas de tu confianza para dar un pequeño paseo. No hace falta que habléis, tú sabes que esas personas están ahí y ellas saben que con acompañarte es suficiente. Puede haber personas que piensen que tienen que estar hablando para que no te sientas mal. Simplemente exprésales lo que quieres de ellas, y ellas lo entenderán.
  • Llama a las personas con las que te sientas a gusto e invítales a tomar café. Cuando sientas que es suficiente y ya no necesites estar con gente, exprésales esto mismo y agradéceles de corazón el que hayan estado ese ratito contigo.
  • Busca algún grupo de apoyo al duelo, prueba a ir y ver si te sientes a gusto.
  •  Si te cuesta salir a la calle, exprésaselo a alguna persona de tu confianza y pídele ayuda para ir a la calle, al cine, a hacer algún recado… Muchas veces nos guardamos las cosas y no expresamos lo que sentimos. ¿Qué ocurre entonces? Que las personas de nuestro entorno no saben qué hacer para ayudarnos y acompañarnos en nuestro proceso.

Una clave importante para hacer frente a la soledad.

La clave para no sentir esa soledad o para que esa soledad no duela tanto, es darte cuenta de que no es real, tienes personas a tu alrededor que te aprecian y quieren. Pero lo más importante, te tienes a ti. Reflexiona sobre ello y te darás cuenta de lo importante que es quererse.

Si trabajas tu autoestima verás como empiezas a sentirte poco a poco mejor y empezarás a ver la vida desde otra perspectiva.

Recuerda que el coaching individual es una herramienta muy interesante para trabajar tu aceptación, tu autoestima y transitar por el proceso de gestión del duelo. No dudes en contactar conmigo si ves que puedo ayudarte. Pueden ser sesiones presenciales u online, tú eliges el formato que mejor se adapta a ti.

Esta es una pregunta que, desde hace tiempo, me acompaña muy de cerca.
Y no solo a nivel personal, sino también profesional.

Tras los talleres y encuentros que llevo facilitando desde el año pasado, he tomado aún más consciencia de algo que ha estado presente en mi vida desde siempre: La importancia de rodearnos de personas que nos suman, personas con las que aprender, crecer y, sobre todo, volver a conectar con nosotras mismas.

El origen de los Círculos de Bienestar

Este año he entendido con claridad por qué uno de mis grandes propósitos es crear y sostener “Círculos de Bienestar”.

Por un lado, porque acompañar a las personas en su camino hacia el bienestar y la felicidad es parte de mi esencia y de mi vocación. Acompañar desde la escucha, el respeto y la presencia, como hago en mis procesos de coaching y bienestar.

Por otro lado, porque creo profundamente en algo muy sencillo y a la vez muy poderoso: La unión hace la fuerza.

Hacer red: Cuando el bienestar se multiplica

  • Un círculo no tiene principio ni fin.
  • En un círculo no hay jerarquías.
  • No hay nadie que sea ni más ni menos que nadie.

Cuando nos unimos haciendo RED, cuando creamos espacios donde todas somos iguales, todas ganamos. Ganan las personas, ganan las familias y gana la sociedad.

Últimamente hay una idea que ronda mucho por mi cabeza y que me llena de esperanza: Confiar en el ser humano.

Confiar en que todas las personas tenemos algo bonito y valioso que aportar a nuestro entorno y al mundo.

Y cuando esas personas se reúnen en círculos para trabajar el Autoamor, la Seguridad, el Autocuidado y la consciencia emocional, algo mágico sucede: Nuestro entorno empieza a impregnarse de esa energía, de esa luz, de esa calma.

El efecto mariposa del bienestar emocional

Siempre me ha fascinado el llamado efecto mariposa: Un pequeño cambio puede generar una transformación enorme.

Cuando una mujer se cuida, se escucha y se prioriza, ese bienestar se expande.

Primero en ella.

Después en su familia.

Y poco a poco, los círculos se hacen cada vez más grandes.

Hasta llegar, por qué no, “hasta el infinito y más allá” 😉

¿Qué es un Círculo de Bienestar?

Si sientes que vives desconectada y deseas volver a conectar contigo misma y con tu esencia, un “Círculo de Bienestar” puede ser para ti.

Son espacios de escucha y acompañamiento, donde puedes encontrarte contigo misma.

Espacios donde:

  • PARAMOS.
  • RESPIRAMOS.
  • NOS ESCUCHAMOS.

Y esto no es casual. Parar, respirar y escucharte: La base del Autocuidado.

Si no paramos, nunca sabremos qué nos pasa.

Si no nos escuchamos, no podremos identificar qué necesitamos ni qué podemos ofrecer.

En los “Círculos de Bienestar” aprendemos a cuidarnos desde nuestro centro, utilizando herramientas como:

Todo ello te ayuda a gestionar mejor tus emociones, reducir el estrés y la ansiedad y mejorar la calidad de tu descanso… Para dormir, como digo muchas veces, como un tronquito.

Un espacio seguro, sin juicios y lleno de humanidad

Un “Círculo de Bienestar” es un espacio donde te sientes segura, escuchada y sostenida.

Un entorno de confianza, sin juicios, donde puedes mostrarte tal y como eres.

Es un lugar donde reímos y lloramos, donde nos permitimos sentir para liberarnos, sin miedo a lo que piensen los demás.

Porque cuando una mujer se permite ser ella misma, algo dentro y fuera se ordena.

Y tú, ¿vives conectada… o desconectada?

Si al leer esto has sentido que algo dentro de ti se mueve, quizás sea el momento de volver a conectar contigo.

Te invito a formar parte de un Círculo de Bienestar, un espacio seguro donde parar, respirar y escucharte, acompañada y sostenida.

Mándame un mensaje y vemos cómo puedo ayudarte.

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2 Comentarios

  1. Adriana Ruiz

    Si gracias.

    Responder
    • Oihana Penades

      Hola Adriana,
      Encantada de haberte podido ayudar.
      Un abrazo

      Responder

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