Debilitada quizás, pero jamás vencida

Tenía muchas ganas de escribir este post porque para mí este título debería ser el mantra de todas las personas: «jamás vencida». Escuché esta frase en la radio y es una de las frases que aparece en la canción «Invicta» de Aurora Beltrán, la cantante de Tahúres Zurdos.

Puedes sentirte débil, claro que sí. Pero tienes que luchar para que lo que te ocurre no te venza.

Cuando falleció mi pareja me sentía muy débil, no tenía fuerza. En ese momento no era consciente de que estaba tan débil, pero claro, eso lo veo ahora.

Algo que te quita mucha energía son los pensamientos y llorar. El meterte en tu burbuja y darle vueltas y más vueltas a lo que sientes o piensas es agotador. Y llorar más de lo mismo.

Pero ¿qué pasa? ¿Por qué me siento débil?

Es necesario. Te pueden decir «No le des tantas vueltas que vas a perder la cordura», puede que sí, pero como no dejes que el proceso siga su ritmo entonces sí que vas a enloquecer.

No te digo que estés todo el día así, pero es importante que te respetes y tengas tu ratito de reflexión y saques todo lo que tengas dentro. Y si lo acompañas con ira y lloros pues estupendo.

Si te encuentras empezando un proceso de duelo date tiempo para hacerlo. Es algo que te va a liberar mucho, pero tampoco te obligues a hacerlo. Hazlo solamente si sientes que tienes que hacerlo.

No me arrepiento de cómo hice y sigo haciendo mi duelo. En cada momento he ido haciendo lo que sabía. Voy creciendo y voy haciendo las cosas de diferente manera, ni mejor ni peor. Pero sí que creo que debería haberme permitido recogerme más en casa y no sentirme culpable por quedarme en la cama. 

En aquel momento no me respeté y no hice lo que sentía. Ahora me respeto y hago lo que siento (o por lo menos lo intento).

Así que, siéntete débil porque tienes todo el derecho del mundo, pero lucha para vencer y conseguir que vuelva la alegría, la esperanza, las ganas de comerte el mundo…

Y eso, ¿cómo se hace?

No es fácil, pero para mí han sido clave varias cosas:

  • Respetarme a mí misma.
  • Reflexionar sobre mis emociones y sentimientos.
  • Ser consciente de que lo que me ha pasado es algo de lo que tengo que hacer un gran aprendizaje.
  • La meditación me ha ayudado en los tres puntos anteriores.

Poco a poco, a tu ritmo, vas a ir viendo cómo el autoconocimiento te va a ir ayudando a entender mejor lo que te está pasando y podrás tomar mejores decisiones. Y todo esto te ayudará a ir ganando fuerza, ganas de vivir y disfrutar de todo lo que te rodea.

Ten paciencia, vas a ir avanzando y de repente un día te darás cuenta de que estás sonriendo. Ese día será el comienzo de tu despertar, pero no tengas prisa por que llegue, sin duda lo hará.

Y en todo caso, si necesitas apoyo profesional, no dudes en solicitarlo. Recuerda que pedir ayuda es de valientes.

¿Te ha ayudado el artículo?

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)

Cargando...

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Newsletter

He leído y acepto los términos y condiciones

Debes saber que al solicitar tu suscripción, tus datos serán incorporados a un fichero automatizado propiedad de Oihana Penades Basterretxea cuya finalidad es enviarte información sobre productos y actividades de la empresa. Para ello necesitamos tu consentimiento expreso y, por ello, enviaremos a tu email un enlace de confirmación de la suscripción. Trabajamos con encargados del tratamiento dentro del acuerdo “Privacy Shield”, garantizando así la privacidad de tus datos. Tus datos serán conservados mientras no nos solicites su supresión. Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición así como otros derechos mandándonos un email a info@oihanapenades.com. Más info en la Política de Privacidad de la web.